sábado, 2 de abril de 2011

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Es lo que tiene la espera. La dulzura de lo imprevisible, el arrepentimiento por no luchar por lo que amaste, la forma de reír cuando la felicidad empieza en una carcajada y acaba ahí, demostrando que no es real porque ya no llega a los ojos y mucho menos al corazón. Es lo que tiene recordar, el hecho de sentir demasiado, la forma de soñar cuando sabes que siempre será el mismo sueño irreal puesto que no volverá , el hecho de notar que la continuidad de días abruman y marean. Es lo que tiene el llanto. El sabor salado, la certeza de que aunque no solucionará nada, tal vez con cada pequeña lágrima sientas que se va cada problema. Es lo que tiene no saber cómo acabar. Pero aún peor es no saber cómo empezar.

jueves, 31 de marzo de 2011

Metáforas, benditas metáforas.


Érase una vez un recolector de manzanas. Su mayor ambición y sueño en la vida, era encontrar la manzana perfecta. Había visto muchas, muchísimas, pero ninguna acababa de convencerle, así que nunca se atrevía a recogerlas, y mucho menos, a probarlas.
Un día se hartó de buscar manzanas, incluso se planteó dedicarse a cualquier otra cosa, a recoger peras, o a convertirse en pescador. Y mientras iba a buscar otro oficio, la vio. Era la manzana más hermosa que había visto en su vida. Colgaba dulcemente de un árbol, pero ese árbol estaba detrás de una valla que le impedía alcanzar su manzana.
Llamó a la puerta, pero nadie respondió. Esperó pacientemente varios meses, y la manzana seguía allí, sin percatarse de lo deseada que era por el pobre recolector. Por fin, un día, descubrió el modo de entrar en la villa sin que nadie le descubriera. Pero resultó que la manzana estaba protegida por varios perros furiosos que trataron de detenerle. Pero nada importaba al recolector, que sabiendo que esa era la manzana que había esperado toda su vida, sorteó todos los obstáculos y la cogió entre sus manos.
Es imposible definir lo feliz que se sintió. Su búsqueda había finalizado. Era su manzana, la que había estado buscando, ¡era suya!
Pero había otro recolector que vio que la manzana era hermosa. El recolector lo sabía, y trató de protegerla, pero sus esfuerzos fueron vanos. Y vio desesperado como su amada manzana se marchaba de sus manos.
Agotado y sin fuerzas pensó en mil formas de recuperarla. Pero su cobardía y el miedo pudieron con él. Fue incapaz de salir a buscarla. Todas las noches se maldecía una y otra vez. Se dio al licor de manzana, pensando que tal vez eso mitigaría su dolor. Pero no era suficiente. Por mucho que bebiera y por mucho que probara otras manzanas, ninguna era como aquella.
Un día probó sin ganas una manzana que llamó un poco su atención. Era bonita, y se dio cuenta de que esa también podía ser su manzana, así que decidió dejarla madurar. Aquella vez no dudaría, la protegería como no había sabido hacerlo con la manzana de su vida.
Pero por mucho que esperó, aquella manzana nunca maduró, y se vio una vez más solo, sin ganas de buscar manzanas.

martes, 29 de marzo de 2011

Untitled


Las cosas no van bien. Es más, se podría decir que van fatal. Pero hace un día tan bonito que me parece muy maleducado que el sol me vea llorar.

domingo, 27 de marzo de 2011

Sunlight.


Pensándolo bien, la tristeza es una estupidez. Siendo realistas, vamos a pasarlo mal, nos guste o no. La felicidad, el amor, el bienestar total, son pasajeros. La vida es una montaña rusa, con subidas y bajadas, momentos en los que crees que nada podría empeñar tu felicidad, momentos en los que lloras desconsolado porque no ves cómo salir del pozo en el que te has hundido.
Sabiendo esto, cuando sientas que no puedes avanzar más, que tu vida ha tocado a su fin, que definitivamente has tocado fondo, no te rindas. Después de la tormenta llega la calma, y detrás de las nubes siempre sale el sol, que brillará con más fuerza cansado de que no se le vea.

viernes, 25 de marzo de 2011

Remember.


Me paso mil conversaciones renegando de los hombres, sus manías y estupideces. Concluyo muchas veces con un “todos son iguales”. Pero siendo del todo sincera, no hablo de todos. Principalmente porque, por suerte o por desgracia, no los conozco (quién sabe, si los conociera a todos alguno encontraría que no fuese un completo imbécil, ¿ no?). Supongo que a la hora de generalizar pienso en lo que veo en las parejas que me rodean, en lo que veo en las películas y sobre todo, en mi propia experiencia. Y realmente, sólo una persona me ha hecho al mismo tiempo conocer el hielo de una ventisca y el ardor de un fuego apasionado. Me temo que al decir “todos” realmente me gustaría hablar de ti. De tus manías absurdas al caminar, de tus estúpidas obsesiones con tu deporte favorito, de tu pelo imposible de peinar, de tus desplantes y de tus burlas. Pero sobre todo me gustaría contar que tu forma de hablar era encantadora, que tus besos me llevaban a otro mundo fuera cual fuera el sitio en el que estuviéramos y que siempre pensé que eras el hombre de mi vida.
Es que la vida no es justa. Deberíamos poder empezar con una relación que si acaba fuera calificable con un simple dos. E ir pasando poco a poco de nivel, y una vez encontrada la persona que fuera nuestro diez, no tener que perderla así como así. Yo como una idiota empecé con el diez. Y comparable a la perfección de tus ojos estoy segura de que no hay nada. He perdido la cuenta de los intentos ridículos que he hecho por encontrarte reflejado en cualquier otro, ya que no consiguen acercarse ni a una proyección de tu sombra. A veces te llamaría. Pero soy una cobarde y una cabezota. Y si no luché aquel día, no creo que lo haga mientras sigue pasando el tiempo y sigo realizando mi infructuosa búsqueda.

jueves, 24 de marzo de 2011

Comparisons.

Las comparaciones son odiosas pero a veces son inevitables.

martes, 22 de marzo de 2011

I want...


Quiero... ¿qué quiero? Pensándolo bien quiero flotar, sentirme viva y saber que todo es posible. Quiero estar sola, acompañada y rodeada del mundo. No quiero flashes, pero quiero luces de todas las clases. Te quiero cerca, lejos, en todo y a la vez en nada. No quiero vivir del pasado pero la nostalgia hace que lo añore. Quiero reírme a carcajadas, tomarme un helado y ver lo graciosa que es tu cara cuando bostezas. Quiero vivir. Pero esta vez de verdad. Pensando lo justo, sonriendo al máximo y sintiéndome libre. Y es que a veces el mundo puede ser un bonito lugar para soñar.

Never more.


Sé que es posible que a veces te canses. De tirar del carro, de que tu mitad parezca que ya no encaja, de que las discusiones por nimiedades aumenten de forma vertiginosa, de pensar que pierdes a la persona que te complementa. Sé que es probable que al cansarte pienses que es mejor acabar, que has seguido un camino equivocado y que sin esa parte que sentías esencial podrás respirar mejor.
Pero tu plan tiene un fallo. El amor está en medio. Le/la quieres. Y mientras existe ese amor, al marcharte no ganarás como crees. Siempre perderás.
Porque cuándo te alejes, los recuerdos te acosarán impertinentes, y recordarás su forma de reír, la tonalidad exacta de su piel, su forma de caminar, la soltura de sus palabras, las ganas de oír su voz aunque tan solo fueran unos minutos al otro lado del teléfono. Echarás de menos su boca con la tuya, y maldecirás una y otra vez la decisión que tomaste escogiendo un camino fácil que verás como absurdo cuando ya sea tarde.
Será tarde y te arrepentirás si decides dejar a la persona a la que quieres porque las dificultades aumentan. Puede que te empeñes en que otras personas pueden ocupar su lugar, pero pronto sabrás que no es así. No lo es. Pero quién sabe, igual al descansar y ver que has cometido un fallo, serás capaz de redimirte y volver pidiendo perdón. Y si no es demasiado tarde, yo creo en las segundas partes. Y en las terceras, cuartas, quintas... Cuando quieres a alguien, puede haber muchas partes que demuestren que al amor, cuando es amor, puede superar cualquier obstáculo que se le presente.

viernes, 25 de febrero de 2011

So sweet.

Y después de todo, es cierto. Cuando menos te lo esperas, cuando piensas que tu vida está perdiéndose y que no puedes hacer nada para cambiarlo, de repente, sucede.
No lo planeas, no lo buscas, llega sin más. Como una sorpresa dulce en el momento adecuado, como que la máquina expendedora te dé dos palmeras, como que te hagan descuento en tu disco preferido, como que te regalen la camiseta que buscabas sin ningún motivo o que te publiquen algo en tu página favorita. No puedes correr detrás de la felicidad, es efímera y la muy tontita, solo llega cuando te cansas de esperarla.

domingo, 20 de febrero de 2011

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Conocí a un chico que soñaba con meterse en una bañera llena de magdalenas. Sí, no es muy normal, hay quién dice en una piscina de bolas, de chocolate o de caramelos, pero no, él decía una piscina llena de magdalenas.
Nunca logré comprender que pretendía hacer en esa piscina, si comerse las magdalenas o simplemente acomodarse en el bizcocho, que debe ser como una especie de cojín blandito.
Le dije que era absurdo, que las magdalenas se quedaban duras si no te las comías, y entonces ya no servían para nada. Entonces me dijo que la vida era como una bañera llena de magdalenas. Puede que no llegues a comértelas todas, puede que unas se queden duras con el paso del tiempo, y puede que simplemente otras te sirvan de colchón y luego ya no sirvan para nada más. Pero al fin y al cabo, son magdalenas. Y quién sabe, nunca sabrás cuántas magdalenas puedes comerte si no intentas comerte todas las que puedas.

lunes, 14 de febrero de 2011

Winter

Demasiadas mentiras, demasiado rechazo, demasiada añoranza, demasiado consuelo absurdo, demasiadas personas, demasiados recuerdos.
A veces me pregunto porqué las cosas pasan cómo pasan, porque hay decepciones, pérdidas y sueños que se rompen. Me decías ley de vida y yo no quise escucharte, me dijiste no te agarres y decidí no soltarme, me dijiste que era adiós y yo te dije hasta luego. Siempre a contracorriente, siempre fuertes hasta entonces. Puede parecer absurdo, pero daría lo que fuera por mirarme de nuevo en tu sonrisa. Pero ella, como tantas otras cosas, han quedado lejos ahora que todo ha cambiado. Nosotros, los de ayer, ya no somos los mismos. Me miro en el reflejo de mi propia melancolía y no sé lo que encuentro, no sé lo que quiero.
Qué duro, ¿no? Todos tenemos nuestras propias obsesiones, cosas sin las cuales nos falta un pedazo de nosotros mismos, ya sea una persona, un deporte o un instrumento. Y cuando eso está lejos nos sentimos vacíos, sin aire. ¿ Se puede sobrevivir toda una vida sin respirar? La respuesta debe ser sí. Aquí estoy. Viva. Y hace bastante tiempo que no respiro.

domingo, 13 de febrero de 2011

Go on

Cuando no se tiene nada que perder se pueden correr todos los riesgos. Yo ya había perdido lo único importante que había podido tener, y con ese sufrimiento máximo sabía que cualquier dolor no sería nada comparado con ese. Así que no tenía miedo. Podía corres riesgos sin preocuparme.

jueves, 10 de febrero de 2011

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Tal vez hoy no sea nuestro día. Tal vez hoy solo tengamos ganas de llorar y de no salir de casa, tal vez solo queramos meternos en la cama, y refugiados bajo las sábanas soñar que estamos en otro mundo y en otra realidad. Tal vez sea difícil elegir a quién amar, discutir con la persona que quieres o atreverte a decirle a alguien que empieza a ser el centro de tu mundo. Pero tal vez ahí esté la gracia, tal vez la dificultad es dónde radica la chispa de esta vida que a veces se nos antoja demasiado complicada.
Si quieres llorar, llora. Pero luego sonríe. Igual que el sol acaba saliendo siempre después de una noche tormentosa.

martes, 1 de febrero de 2011

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- ¿ Qué necesitas?
- Si te digo la verdad no sé muy bien qué necesito. Hasta que te conocí, creía que mi única necesidad era retroceder al pasado. Ahora has conseguido que eso importe menos, y que quiera echar de menos cuando pase el tiempo el abrazo que puedes darme ahora. Sí, necesito que me abraces muy fuerte, simplemente, que me demuestres que puedo intentar todas esas cosas. Lev dice que algún día haré muy feliz a alguien, y dice que espera que seas tú.
No sé si yo soy capaz de hacer que alguien sonría por mi causa, no sé si puedo hacer que seas feliz. No lo sé y ese es mi problema, porque el miedo y la duda dejan paso a la incertidumbre más compleja cuando me miras.
Me gusta tu sonrisa, tu forma de bostezar cuando estás cansado, las tonterías que dices cuando bebes demasiado, tus comentarios viperinos cuando me descuido o me alejo demasiado, tus chistes sin gracia, tu barba de tres días, lo guapo que estás cuando te pones camisa.
- ¿ Y si me dices lo que no te gusta de mí?
- Esos pantalones de pana. Odio los pantalones de pana, en serio. Pero hay algo que odio mucho más.
- ¿ El qué?
- Que me gustes tanto.

viernes, 28 de enero de 2011

When you think happiness...

Por curiosidad, ¿en algun momento ha sido muy feliz? Es una pregunta extraña, es cierto. Hay gente que vive más o menos de un modo estable durante toda su vida, ni mucho sufrimiento ni mucha felicidad. Otros con picos, subidas y bajadas demenciales en esa montaña rusa que tal vez es la vida.
Me pregunto tan solo en qué clase está, señorita...

jueves, 27 de enero de 2011

Saint Valentine's Day

A mí me da igual lo que digan todas esas absurdas teorías sociológicas y económicas sobre los recursos, la aceptación en un grupo o el mercado de bienes y servicios.
A la hora de la verdad te das cuenta de que son otras cosas las que importan, que te estás examinando de cosas que en el fondo no te interesan y que los sueños no sirven más que para crear falsas expectativas.
Está lloviendo y me meto en una tienda resguardándome un poco del frío, y me entran ganas de gritar, de llorar y de salir corriendo muy, muy lejos. ¿ Por qué a finales de enero se llena todo de corazones y propuestas de regalos ridículos para un estúpido catorce de febrero? ¿ Qué tiene ese día que no tengan los demás? ¿ Es que hay que comprar los regalos ese día y no otro, es el día del amor por excelencia? Yo también creí en San Valentín, hace un año yo también tuve un libro de Moccia y me encantó ver corazones por todas partes. Ahora solo tengo una frustración tremenda al saber que la vida, el amor, los sueños, jamás son como los dibujas en una lámina de acuarela.

miércoles, 26 de enero de 2011

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Coste de oportunidad: aquello a lo que debe renunciarse para obtener una cosa.

Elecciones. Son difíciles, duelen y dan dolor de cabeza. Sobre todo si tienes que pararte a pensar qué es lo realmente correcto, pero tu corazón quiere hacerlo todo por su cuenta. Déjate llevar. Tomarás el camino correcto.

sábado, 22 de enero de 2011

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¿Y qué pasa cuando te das cuenta de no mentían, de que el tiempo pasa y lo que un día te hizo llegar más arriba del cielo está ahora tan lejano que ni siquiera alzando los ojos y saltando podrás llegar a alcanzarlo?

martes, 18 de enero de 2011

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Y entonces me enamoro. Así, sin más. Como alguien que sale a pasear un día sin darse cuenta de que va a llover y acaba completamente mojado. Del mismo modo yo no he sabido protegerme y me empapo de forma irreversible. La diferencia es que el agua se seca, pero ¿ y el amor? ¿ hay forma de secarlo cuando ha calado hondo en el corazón?

martes, 11 de enero de 2011

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Al final te has enamorado pequeño. Tú que has jurado cien mil veces no caer en los placeres y pesares del amor, has caído, como caen todos al final. No tienes remedio, no tienes salvación, no vas a poder escapar. Y lo sabes. Y lo peor...no te importa.

lunes, 10 de enero de 2011

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- Yo todavía llevaba su anillo cuándo le vi con ella. ¿ Cuánto tiempo habría pasado? ¿ Un año? Un año desde que se había marchado y me había visto obligada a olvidarle. Pero eso no era posible, yo no quería olvidarle, y sin embargo, de algún modo lo conseguí. Hasta que le vi con ella. No sé quién era, parecía sacada de una pasarela de modelos, y lógicamente era mucho más hermosa que yo. Me sentí insignificante, pequeña, como si no valiera nada.
- ¿ Qué hiciste? ¿ Te vio?
- Nuestros ojos se encontraron y sentí que me moría... Pero de un modo diferente. En su mirada ya no había pasión, ni ese calor que me hacía sudar y buscar más aire. En su mirada sólo había hielo. Y fue en ese momento cuando comprendí que le había perdido para siempre.

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Si al menos, cuándo cierras los ojos y la oscuridad de la noche de enero te envuelve piensas en mí, aunque sea solo un segundo absurdo en que el sentimiento que se despierte en ti sea el odio o la indiferencia, quiero que sepas que yo también estaré pensando en ti, aunque no puedo asegurarte cuál será el sentimiento que en ese momento me invada...

sábado, 8 de enero de 2011

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La Declaración de Derechos de Virginia ( 12 de junio de 1776) está considerada la primera declaración de derechos humanos moderna de la historia. Está compuesta por dieciséis artículos en donde está enumerados los derechos pertenecientes al pueblo de Virginia.
En el primer artículo de la Declaración de Virginia se consagran los siguientes derechos como los principales derechos que ha de tener el hombre: derecho al gozo de la vida, al gozo de la libertad, a los medios para adquirir y poseer propiedad, a la seguridad, y a la búsqueda de la felicidad.
Me llama la atención ese último punto, ese derecho que no nos regala la felicidad, sino que nos permite buscarla. ¿Por qué no existe un derecho a encontrar la felicidad? Todos los derechos que se recogen en la Declaración Universal de los Derechos Humanos se podría de algún modo consagrar en una pequeña frase: Todos los seres humanos tienen derecho a buscar su felicidad, encontrarla y disfrutar de ella.
La actual Declaración Universal de los Derechos Humanos, aprobada y proclamada el 10 de diciembre de 1948, no contempla la felicidad en ninguno de sus treinta artículos. Tal vez sea porque el derecho a ser feliz es un derecho demasiado complicado. Tal vez sea difícil ser feliz, y más cuando la mayoría de esos artículo no son respetados, empezando por el primero, que una y otra vez es violado de las más diversas maneras: “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.”
Es posible que la verdadera forma de dar con esa ansiada felicidad sea ver un mundo diferente, que contempla el respeto entre unos y otros, que cumple el resto de derechos. Puede que entonces todos pudiéramos sonreír diciendo que hemos encontrado la felicidad.
Felicidad, aquello que todo el mundo busca y pocos encuentran. Y dejando de pensar en grandes logros, está esa pequeña felicidad mágica, efímera, que a veces aparece en pequeños gestos, en pequeños momentos cargados de importancia. Porque ser feliz tal vez sea un invento inexistente, y realmente sólo exista poder ser feliz por momentos, por momentos únicos que hacen sonreír y respirar al máximo tratando de alargarlos para siempre.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Historia basada en la original

- ¡ Espera! - Era el último día. Él se marchaba de vacaciones al día siguiente, y a saber si volveríamos a vernos ahora que nuestros caminos se separaban. Se giró y me miró con esos ojos que aceleraban mi corazón y hacían que me costara respirar. Tragué saliva y me dispuse a decir lo que tenía que haberle dicho hacía cuatro años.
- ¿ Qué?
- Nada...Feliz verano.

lunes, 20 de diciembre de 2010

It's magic


- ¿ Crees en la magia?
- Depende de lo que sea para ti magia. Si son esos juegos de cartas o de hacer desaparecer cosas, sé que tienen truco y me parecen una soberana estupidez.
- No. A mí me da igual lo que diga la gente, para mí la magia sí que existe, y para encontrarla sólo hay que mirar un poco a nuestro alrededor. La magia está en esa mirada que se dirigen dos enamorados bajo el paraguas en una tarde de lluvia, en la cara de adoración que pone un padre cuándo su hijo dice su primera palabra, en la ternura de una madre al ver por primera vez a su hijo recién nacido, en el bienestar de una buena cena con tus amigos del alma…Para mí la magia está en cada pequeña cosa que realmente importa. Dime, ¿ crees en la magia?

Superstar


Keira no sabía gran cosa de él, hasta ese concierto. Había oído las canciones de aquel grupo que estaba empezando y tenía la ambición de llegar a los más alto. Tocaba la guitarra de una forma diferente, acariciaba con fuerza las cuerdas con la pua, pero sin llegar a ser rudo a pesar del rock que emanaba del instrumento. Era una sala pequeña, casi habían suplicado que les dejaran tocar como teloneros de un grupo más importante.
Cuando acabaron, él decidió tomarse unas cervezas, quizás demasiadas, mientras reía y disfrutaba de lo que quedaba de noche con su grupo. Entonces ella lo distinguió, le pidió un autógrafo, cosa que a él le sorprendió, ya que no creían que su grupo pudiera tener fans que acudieran para verles a sus conciertos en los que sólo eran teloneros. Él le firmó sonriendo, y le advirtió de que el concierto realmente acababa de empezar, con el grupo famoso y consolidado. Ella sólo sonrió y dijo: me gustas más tú...digo, tu grupo.
Luego se alejó como una fan cualquiera, pero ¿ es sólo una fan? ¿ y él, es un superstar?

sábado, 18 de diciembre de 2010

Cuando el echar de menos se convierte en un estado de vida


"Cuando el echar de menos se convierte en un estado de vida."
¿ Qué pasa cuando tu pasado te persigue continuamente sin dejarte avanzar de ningún modo? ¿ Qué pasa si todo se te echa encima agobiándote hasta tal punto que solo quieres gritar y dejarlo todo muy atrás? Así me siento. No puedo expresar con palabras el cúmulo de sensaciones contradictorias que me invaden de un tiempo a esta parte. Es muy raro. Me gustaría poder pasear por las calles de París. Coger el metro y verme reflejada en el cristal, oír ese acento dulce, ver el Sena y pasear por Notre Dâme, imaginar las historias de aquellos que antes que yo soñaron con París como el lugar dónde apartarse del resto del mundo. Comer crêpes bien hechas, marron glacé del de verdad, un restaurante pequeñito en la isla de San Luis, gente dibujando y calles bonitas. Pasear por esas calles es dar paseos que sí que son para recordar. Cumpliré mi objetivo. Volveré a pasear por tus calles. París. La ciudad de la luz. El lugar en el que pienso cuando pienso en tranquilidad.

martes, 14 de diciembre de 2010

N.

N. Una letra. Demasiado presente en mi vida tal vez. Por ella empieza mi nombre. Natalia. Nací en el único mes que comienza por ella. Noviembre. Mi madre, mi hermana, mi mascota, tienen nombres que empiezan por n. Y aún así, no me gusta la letra N. Nunca empieza por N. Y no me gusta decir nunca...

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Es tan ridículo. Completamente absurdo. Absolutamente incomprensible. De cualquier modo sin sentido. Tan fuera de lugar, que me hace reír a pesar del dolor que se intensifica a cada momento. Demasiado inverosímil. Algo demasiado estúpido. Increíble del todo. No tienes ni idea. Y no puedo hacer nada para cambiarlo.

lunes, 6 de diciembre de 2010

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Ganas. Sí, muchas ganas. Ganas de escribir, de sonreír, de mirar hacia delante, de crear historias, de seguir buscando la felicidad en lo que tengo ahora en vez de seguir mirando la de ese pasado que tanto me empeño en echar de menos. Every little thing is gonna be alright…