lunes, 10 de enero de 2011

Untitled

Si al menos, cuándo cierras los ojos y la oscuridad de la noche de enero te envuelve piensas en mí, aunque sea solo un segundo absurdo en que el sentimiento que se despierte en ti sea el odio o la indiferencia, quiero que sepas que yo también estaré pensando en ti, aunque no puedo asegurarte cuál será el sentimiento que en ese momento me invada...

sábado, 8 de enero de 2011

Untitled

La Declaración de Derechos de Virginia ( 12 de junio de 1776) está considerada la primera declaración de derechos humanos moderna de la historia. Está compuesta por dieciséis artículos en donde está enumerados los derechos pertenecientes al pueblo de Virginia.
En el primer artículo de la Declaración de Virginia se consagran los siguientes derechos como los principales derechos que ha de tener el hombre: derecho al gozo de la vida, al gozo de la libertad, a los medios para adquirir y poseer propiedad, a la seguridad, y a la búsqueda de la felicidad.
Me llama la atención ese último punto, ese derecho que no nos regala la felicidad, sino que nos permite buscarla. ¿Por qué no existe un derecho a encontrar la felicidad? Todos los derechos que se recogen en la Declaración Universal de los Derechos Humanos se podría de algún modo consagrar en una pequeña frase: Todos los seres humanos tienen derecho a buscar su felicidad, encontrarla y disfrutar de ella.
La actual Declaración Universal de los Derechos Humanos, aprobada y proclamada el 10 de diciembre de 1948, no contempla la felicidad en ninguno de sus treinta artículos. Tal vez sea porque el derecho a ser feliz es un derecho demasiado complicado. Tal vez sea difícil ser feliz, y más cuando la mayoría de esos artículo no son respetados, empezando por el primero, que una y otra vez es violado de las más diversas maneras: “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.”
Es posible que la verdadera forma de dar con esa ansiada felicidad sea ver un mundo diferente, que contempla el respeto entre unos y otros, que cumple el resto de derechos. Puede que entonces todos pudiéramos sonreír diciendo que hemos encontrado la felicidad.
Felicidad, aquello que todo el mundo busca y pocos encuentran. Y dejando de pensar en grandes logros, está esa pequeña felicidad mágica, efímera, que a veces aparece en pequeños gestos, en pequeños momentos cargados de importancia. Porque ser feliz tal vez sea un invento inexistente, y realmente sólo exista poder ser feliz por momentos, por momentos únicos que hacen sonreír y respirar al máximo tratando de alargarlos para siempre.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Historia basada en la original

- ¡ Espera! - Era el último día. Él se marchaba de vacaciones al día siguiente, y a saber si volveríamos a vernos ahora que nuestros caminos se separaban. Se giró y me miró con esos ojos que aceleraban mi corazón y hacían que me costara respirar. Tragué saliva y me dispuse a decir lo que tenía que haberle dicho hacía cuatro años.
- ¿ Qué?
- Nada...Feliz verano.

lunes, 20 de diciembre de 2010

It's magic


- ¿ Crees en la magia?
- Depende de lo que sea para ti magia. Si son esos juegos de cartas o de hacer desaparecer cosas, sé que tienen truco y me parecen una soberana estupidez.
- No. A mí me da igual lo que diga la gente, para mí la magia sí que existe, y para encontrarla sólo hay que mirar un poco a nuestro alrededor. La magia está en esa mirada que se dirigen dos enamorados bajo el paraguas en una tarde de lluvia, en la cara de adoración que pone un padre cuándo su hijo dice su primera palabra, en la ternura de una madre al ver por primera vez a su hijo recién nacido, en el bienestar de una buena cena con tus amigos del alma…Para mí la magia está en cada pequeña cosa que realmente importa. Dime, ¿ crees en la magia?

Superstar


Keira no sabía gran cosa de él, hasta ese concierto. Había oído las canciones de aquel grupo que estaba empezando y tenía la ambición de llegar a los más alto. Tocaba la guitarra de una forma diferente, acariciaba con fuerza las cuerdas con la pua, pero sin llegar a ser rudo a pesar del rock que emanaba del instrumento. Era una sala pequeña, casi habían suplicado que les dejaran tocar como teloneros de un grupo más importante.
Cuando acabaron, él decidió tomarse unas cervezas, quizás demasiadas, mientras reía y disfrutaba de lo que quedaba de noche con su grupo. Entonces ella lo distinguió, le pidió un autógrafo, cosa que a él le sorprendió, ya que no creían que su grupo pudiera tener fans que acudieran para verles a sus conciertos en los que sólo eran teloneros. Él le firmó sonriendo, y le advirtió de que el concierto realmente acababa de empezar, con el grupo famoso y consolidado. Ella sólo sonrió y dijo: me gustas más tú...digo, tu grupo.
Luego se alejó como una fan cualquiera, pero ¿ es sólo una fan? ¿ y él, es un superstar?

sábado, 18 de diciembre de 2010

Cuando el echar de menos se convierte en un estado de vida


"Cuando el echar de menos se convierte en un estado de vida."
¿ Qué pasa cuando tu pasado te persigue continuamente sin dejarte avanzar de ningún modo? ¿ Qué pasa si todo se te echa encima agobiándote hasta tal punto que solo quieres gritar y dejarlo todo muy atrás? Así me siento. No puedo expresar con palabras el cúmulo de sensaciones contradictorias que me invaden de un tiempo a esta parte. Es muy raro. Me gustaría poder pasear por las calles de París. Coger el metro y verme reflejada en el cristal, oír ese acento dulce, ver el Sena y pasear por Notre Dâme, imaginar las historias de aquellos que antes que yo soñaron con París como el lugar dónde apartarse del resto del mundo. Comer crêpes bien hechas, marron glacé del de verdad, un restaurante pequeñito en la isla de San Luis, gente dibujando y calles bonitas. Pasear por esas calles es dar paseos que sí que son para recordar. Cumpliré mi objetivo. Volveré a pasear por tus calles. París. La ciudad de la luz. El lugar en el que pienso cuando pienso en tranquilidad.

martes, 14 de diciembre de 2010

N.

N. Una letra. Demasiado presente en mi vida tal vez. Por ella empieza mi nombre. Natalia. Nací en el único mes que comienza por ella. Noviembre. Mi madre, mi hermana, mi mascota, tienen nombres que empiezan por n. Y aún así, no me gusta la letra N. Nunca empieza por N. Y no me gusta decir nunca...

Untitled

Es tan ridículo. Completamente absurdo. Absolutamente incomprensible. De cualquier modo sin sentido. Tan fuera de lugar, que me hace reír a pesar del dolor que se intensifica a cada momento. Demasiado inverosímil. Algo demasiado estúpido. Increíble del todo. No tienes ni idea. Y no puedo hacer nada para cambiarlo.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Untitled

Ganas. Sí, muchas ganas. Ganas de escribir, de sonreír, de mirar hacia delante, de crear historias, de seguir buscando la felicidad en lo que tengo ahora en vez de seguir mirando la de ese pasado que tanto me empeño en echar de menos. Every little thing is gonna be alright…

domingo, 28 de noviembre de 2010

All I want for Christmas...


El invierno se acerca, y poco a poco va mostrando su lado más frío. El viento me hace llorar, no sé si por su efecto al chocar contra mis ojos o porque abre cofrecitos de recuerdos que habían sido guardados bajo llave. Las calles empiezan a iluminarse con lucecitas de colores que anuncian la Navidad, los escaparates están llenos de árboles y paquetes de regalos, el acebo y el muérdago inundan los decorados de las tiendas. ¿ Y yo? ¿ Estoy iluminada de algún color? Deber ser tan dulce pasear cogiendo la mano a esa persona especial, mirando esas luces, esos escaparates, creando un beso debajo de ese muérdago. No hablo de lo comercial que puede haberse vuelto la Navidad, sino de lo bonito que tiene que ser susurrar un “ All I want for Christmas is you” y conseguirlo. En Navidad todo es posible, solo tienes que creer en lo que quieres, con fuerza. Así que venga, que los sueños se cumplan, que se acaben los paseos solitarios y las luces sean más bonitas. ¿ Mi estado en este mismo instante? Deseando lo que quiero con mucha fuerza.

martes, 23 de noviembre de 2010

Untitled

Y mira por donde resulta que el tiempo pasa, y la maraña de sueños que tejimos ayer con paciencia ordenada, hoy se está enredando de tal modo que dentro de un tiempo no recordaremos el orden que impusimos para que todo fuera más fácil. Ya no somos ángeles, nos hemos pasado a un lado que el mismo desengaño nos ha impuesto en esas noches demasiado largas, esas noches sin dormir preguntándonos porqué las cosas no habían ido como habíamos planeado. Es triste darse cuenta de que todo está cambiando, ya no hay paredes verdes ni fotos con fondo rojo, los bares que pisábamos están cerrando, los símbolos que querían decir “ para siempre” ahora han creado una especie de maldición que dice “ fin”. La apoteosis también ha finalizado, y con ella atrás ya no hay forma de saber si un día se hará justicia, si en algún momento los sueños serán recuperados o se quedarán a vivir para siempre en el cajón del olvido. Qué jodidamente absurda es la vida, qué jodidamente ridículo parece todo ahora que ya no puedes recordar ni el motivo por el que lo dejaste todo un día si luego te cansaste y quisiste huir muy lejos. Qué difíciles son las noches cuando ya no quedan sueños. ¿ Y detrás de las sonrisas? Allí es dónde se esconde la verdad que un día saldrá a la luz. Pero hasta entonces, shhh. No se lo digas a nadie, tan solo es un secreto que el tiempo pondrá en su lugar… si quiere.

Untitled

- Sólo es una fantasía, como esos sueños que tienes cuando eres un crío. Volar con polvo de hada, poder tener una bañera gigante llena de helado de vainilla o poder llegar al cielo y sentarte en una nube a descansar.
- El día que me besaste yo sentí que había llegado al cielo y que estábamos juntos en una nube. Tus besos sabían al helado de vainilla que te habías tomado mientras paseábamos, y esa sensación se quedó en mí, como si hubiese comido todo el helado de vainilla que cabe en una bañera. Respecto al polvo de hada... ya te he dicho que yo volé hasta las nubes sin necesidad de que nadie me cubriera con él.
- No me digas esas cosas.
- ¿ Por qué?
- Porque entonces me da por pensar que lo nuestro es posible, y entonces vuelvo a soñar, y entonces...
- ¿ Entonces?
- Entonces te quiero. Y eso no puede ser bueno.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Untitled

Cierra los ojos y déjate llevar, yo te protegeré de las pesadillas y podrás dibujar esa dulce sonrisa infantil en tu rostro.

Untitled

Quiero decirte que me estoy volviendo un poco bipolar, ya sabes, son cosas de mi pasado, que no me deja respirar. Yo antes no era así, me gustaría que me hubieses conocido un poco antes.Solo decirte que no tengo casi nada claro en esto que se supone que es mi vida, salvo alguna cosa. Y una de ellas es que no me importaría dejarme cautivar por tu sonrisa.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Untitled

Cuando nos da por querernos, que las noches son eternas, y nadie entiende porqué nos volvemos tan locos. Cuando nos da por necesitarnos, que queremos estar cerca y nadie entiende porqué nos pegamos tanto. Cuando nos da por odiarnos, que el invierno es aún más frío y nadie entiende porqué nos alejamos tanto...

domingo, 14 de noviembre de 2010

Untitled

El viento juega con mi cabello y me pregunto qué estoy haciendo con mi vida. Me gustaría que alguien me lo dijera, cómo en esos carteles de cuanta razón: “ lo estás haciendo mal”, “ lo estás haciendo cojonudamente” o un “ lo estás haciendo…fatal”.
Ya no tengo dieciséis años, y se supone que poseo esa cualidad que se llama madurez. O al menos así debería ser. Me confesaré. Lo único que tengo es inestabilidad y necesidad de que alguien me señale qué camino debo tomar para todo. Dieciocho años conllevan responsabilidad, significan que lo que hago importa, y deberían traer consigo un poco más de valentía.
Necesitaría que me dijeran “ adelante”, un café que me despejara y un buen chiste que me hiciera reír. Dejemos a un lado las botellas de Brugal, y con ellas lejos hagamos nuestras confesiones. Cómprame una de esas estúpidas rosas y yo me pondré de nuevo tu collar de flores a modo de corona. Romeo y Julieta serán meros personajes sin sentimientos definidos a nuestro lado. Has sufrido demasiado, y sin embargo la bondad asoma a tus ojos claros. Yo tengo un corazón que funciona sólo a ratos, pero te juro que si me das otra oportunidad, solo una más, no la desaprovecharé. A la tercera va la vencida. Y quiero vencer. Porque me fastidia mucho reconocerlo, pero me estás ganando poquito a poco...

sábado, 6 de noviembre de 2010

¿ Dónde va a ser el fiestón?

No queda nada ya, tan solo retazos de ternura que un día regalaste sin pensar en cuánto te costaría. ¿ Qué te ha pasado pequeño? Solías divertirte de otra forma, querías trepar a lo más alto, conseguir un pasaporte para alcanzar el éxito. Pero, ¿ a qué precio? La ley de la oferta y la demanda te ha jugado una mala pasada, demasiado amor que creíste que nadie necesitaba. Rompes el equilibrio entre dos líneas, te asustas, te largas. Buscas resaltar entre todos, renuncias a tus ideales y a lo que eras, o mejor dicho, lo que creías ser. Una botella de Brugal, dos sonrisas, sexo fácil y a follar. ¿ Cuánto tiempo hace que no haces el amor? La noche nunca acaba para ti, eres el rey. Te justificas diciendo que vives la vida, pero sabes que no es cierto. Tan sólo vives rápido para no obligarte a pensar, pero sobre todo te obligas con cada trago a no recordar. ¿ Quién es el culpable de este juego absurdo? ¿ Fue ella o lo fuiste tú? Te estás perdiendo y lo sabes, lo sabes pero no puedes ni quieres parar.
Stop. Pausa. Rebobina las imágenes y mírate hace seis meses. Ahí, justo ahí, dale al play. Quién te ha visto y quién te ve.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Untitled

- ¿ Qué significa domesticar?
- Es una cosa demasiado olvidada—dijo el zorro.— Significa crear lazos.
- ¿ Crear lazos?
- Sí.—dijo el zorro.—Para mí no eres todavía más que un muchachito semejante a cien mil muchachitos. Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro semejante a cien mil zorros., Pero, si me domesticas, tendremos necesidad el uno del otro. Serás para mí único en el mundo. Seré para ti único en el mundo...


El principito, Antoine de Saint-Exupéry









Es así. Nuestra vida es un cúmulo de “domesticaciones”. Se podría decir que enamorarte es como domesticarte. Cuando conoces a una persona no es más que una entre tantas otras, no tienes ninguna necesidad de ella, te es indiferente y vives sin esa preocupación. Sin embargo puede que empieces a conocerla un poco, y luego un poquito más, y si ves gusto en esa tarea que es la de conocer a fondo a esa persona, estás perdido. El sonido de sus pasos no será un simple ruido, será un sonido que resonará suave y agradable en tus oídos, y que esperarás con ansia a cada momento. El aroma que desprenda no será uno cualquiera, será el aroma que te recuerde lo bonita que puede ser la vida. Probablemente repares en cosas en las que jamás habías pensado en fijarte, y aquello que sea hermoso te recordará a esa persona. Si sus cabellos son dorados, el trigo no será trigo, será la imagen de su cabello. Estás totalmente domesticado. O lo que es lo mismo, y es peor: enamorado.
Tal vez cuando llegue la hora de la partida tengas miedo, puede que incluso llores. Es probable que pienses que no has ganado nada, pero he aquí un secreto. Has ganado el color del trigo. Es el corazón lo que ayuda a ver bien, y aquello verdaderamente hermoso y necesario reside en el interior. Es el tiempo que has perdido en descubrir esos pequeños detalles lo que ha hecho esos momentos tan importantes. Rectifico, no has perdido el tiempo. Lo has invertido. No temas, no sufras, no llores. Aunque si lo haces, esa será la prueba de que has vivido.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Sweet November

Ahora que el tiempo ha pasado y vamos cediendo terreno al olvido, es probable que algunas noches nos moleste el recuerdo de que un día cruzamos la línea que separa la amistad y la convierte en algo más profundo. Un libro decía que una canción bonita afirma lo fácil que es encontrarse en una gran ciudad. Tal vez eso sea cierto y un día nos crucemos por la calle, y durante una milésima de segundo recordemos cuan intensos fueron aquellos meses, quizás durante un rato nos asalte la duda de si no nos equivocamos. Pero después de ese momento de duda lo más probable es que tras una leve inclinación de cabeza a modo de saludo, cada uno siga su camino sin recordar que hubo un tiempo en que hubiésemos cruzado a nado el océano entero solo por cruzar nuestras miradas.

martes, 26 de octubre de 2010

Untitled

Caminas por la calle absorta en tus pensamientos, el Ipod sin batería te deja sin ayuda y caes, caes en ese círculo vicioso de pensamientos entrelazados que no tiene fin. Piensas en cuánto ha cambiado tu vida en tan solo medio año. Vas recordando la ilusión de enero, la certeza de que sería un año increíble. La magia de febrero, la ilusión y las ganas de compartirlo todo, quizás demasiado. El dolor de un mayo absurdo y de unas vacaciones grises ahora que él ya no estaba. La forma de dejarte llevar en un septiembre demasiado solitario y nuevo, en un ambiente diferente y desconocido. Octubre parece una remontada, con ayuda de unos ojos preciosos y un Romeo que parece prometer sueños. Se acerca noviembre…noviembre dulce, su película favorita, que un día te recomendó sin saber que te abandonaría igual que en la última escena. Noviembre, ser un poco más mayor, poder entrar en todos los bares que antes te negaban el paso. Tienes miedo, miedo a crecer, miedo a volver a amar, miedo a tener un título, miedo a querer independizarte. Quizás solo tienes miedo a vivir…

sábado, 23 de octubre de 2010

And I can feel it coming in the air tonight...

Será como en 50 primeras citas. Te diré que me encantas cuando no puedas recordarlo. Te miraré a los ojos, esos ojos que me hacen recuperar la esperanza que creía perdida. Cada noche, aprovechando que el alcohol borra tus recuerdos, te lo diré riéndome. " Te adoro". Si te marchas asustado, sabré que no podrás recordarlo. Pero si respondes, con un sí, miraré a la luna triste sabiendo que no sabrás que me besaste esa noche. Pero quién sabe, no tengo inconveniente en recordártelo todas las veces que haga falta.

domingo, 10 de octubre de 2010

Untitled

So tell me, it was only a kiss or are you in love again? Tell me everything little boy, I swear I'll listen you even if it hurts...

martes, 5 de octubre de 2010

5


Solo decirte que cuando pienso en ti pienso en una estrella fugaz. ¿ Alguna vez has visto una? Surcan el cielo oscuro en un momento y lo iluminan con su luz en un instante efímero pero hermoso. Entonces se pide el deseo y por un momento parece que todo es posible. Pero luego vuelve otra vez la oscuridad de la noche, y ese efecto mágico desaparece.
Atrévete a seguir iluminando el cielo con tu luz de vez en cuando, y deja de pensar que son los demás quienes son estrellas en un cielo inalcanzable. Nadie es mejor que tú. No sé si algún día volverás a iluminar la oscuridad en la que vivo, pero tienes tanta magia concentrada que a veces pienso que todo es posible.
El mundo gira, nunca deja de hacerlo. Cuando sentí que me moría me sorprendió ver que la gente seguía caminando, que nadie se daba cuenta de que yo había dejado de ser una persona completa ni de que dejaba trocitos de mi ser con cada paso. Solo somos una parte pequeñita en un mundo demasiado grande. Pero aún así fuimos muy fuertes. Nuestra magia siempre existirá anclada en aquellos días aunque jamás volvamos a vernos.

jueves, 23 de septiembre de 2010

About me


Sigo sin saber cómo titular las cosas que escribo. Es más fácil poner un puntito o un "untitled", y últimamente dedico aún menos tiempo en pensar el título. En fin, hoy quería ser egocéntrica y hablar de mí.
Pasaré de formalidades como pueden ser mi nombre, mi edad y la ciudad en la que vivo. Empezaré, ¿ por qué no? por mi pelo. Es rizado e incontrolable. Se podría decir que nos parecemos, con una pequeña gran diferencia. Mi pelo hace lo que quiere. A mí muchas veces me falta el valor suficiente. Pero dejemos a un lado la prosopografía.
Soy, principalmente una soñadora, una idealista. Soy vergonzosa y tímida, y eso suele ser lo que me pierde y me hace perder cosas ( más bien personas) que de verdad necesito. Tengo la manía de ser perfeccionista, aunque raras veces consigo alcanzar las perfecciones que me inpongo.Me cuesta decir lo que siento, porque aunque quizás pocos lo imaginen, tengo muchísimos complejos, y lo que más temo muchas veces es una posible discusión. Eso también me hace perder, porque al final hay veces que exploto, y eso lógicamente no es bueno. Adoro el color azul, y los días con sol. Me pongo más romántica que de costumbre cuando hay luna llena, y puedo pasarme horas sentada en la hierba mirando las nubes. Creo en las certezas, las señales y en que todo es posible si te lo propones de verdad. Hay quién dice que soy una quejica, pero solo me quejo de tonterías. Las cosas que de verdad me hieren, las guardo para mí misma. Por último, soy una romántica empedernida. Creo en el amor y en que el primer beso que te marca es aquel por el que mides el resto de besos de tu vida, en la magia del primer amor y en que hay que luchar por la persona a la que quieres incondicionalmente. El amor no tiene edad y no importa lo que puedan pensar los demás. Y yo misma no sé cómo seguir mis consejos, porque a veces me pierdo por culpa de mi timidez. Otro dato curioso, no sé olvidar. Nadie me ha enseñado, y de momento ni siquiera el paso del tiempo lo ha conseguido. A veces susurro mirando al cielo un little boy con cara de tristeza.
A veces me pregunto, ¿ soy rara? Quizás sentimental...

Untitled

Hace poco me preguntaron si había estado enamorada de él. ¿ Enamorada? Me entraron ganas de reír. Como si "estar enamorada" definiera el estado en el que yo estaba hace unos meses. Es quedarse corto. Muy, muy corto...

martes, 21 de septiembre de 2010

Untitled

Ella se levanta cansada, con ganas de cumplir sus sueños, sabiendo de algún modo que los cumplirá cuando un ángel caiga del cielo.
Él se levanta cansado, como cada día, sin saber qué le depara el mundo, dejándose llevar por su indecisión y sus ganas de descansar en las vacaciones navideñas que se acercan.
Ella habla con una amiga, y entonces le ve, despreocupado, caminando. En ese momento sentirá algo que meses más tarde recordará, pero que en ese momento se le olvidará demasiado rápido.
Él coge una revista, lee un artículo y asiente para nadie mostrando conformidad con las palabras plasmadas en el papel. En ese momento no sabe que no será la única vez que se sienta en sintonía con la autora de esas líneas.
Ella es vergonzosa, tímida. Se hace la fuerte, la mayor, pero en el fondo solo es una niña asustada. Lo que no sabe es que esa chica vergonzosa de ojos marrones asustados, de las numerosas dudas, de los mil miedos, desaparecerá cuando se encuentre con lo que tanto tiempo ha estado esperando.
Él es despistado, vergonzoso, diferente. Filosofa sobre la vida como si fuera más mayor, pero en el fondo solo es un niño que a veces juega a ser más maduro de lo normal porque se siente solo en un lugar que no es el suyo. Lo que desconoce es que encontrará una burbuja en la que refugiarse cuando encuentre aquello que tanto tiempo ha estado buscando.
Ninguno de los dos sabe esa mañana fría de diciembre que sus destinos acabarán unidos para siempre. No saben que aprenderán juntos cosas que algunas personas nunca llegan a aprender. No saben que serán felices, que se amarán, que sufrirán, que se separarán, que se juntarán de nuevo, que llorarán juntos y por separado, que lucharán y se rendirán, que él se irá para volver, que ella se resistirá por miedo a perder de nuevo, que querrán desistir, que al final podrán con todo. Solo es una mañana fría de diciembre y aún no saben que el destino los ha juntado para siempre sin que ellos lo sepan.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Untitled

Una mañana me enfadé conmigo misma y decidí que no podía seguir así. Tenía que hacer una limpieza para poder seguir adelante, por lo menos debía intentarlo. No podía tirar mis recuerdos sin más, pero tampoco podía dejar que siguieran en mi corazón destrozando todo a su paso. Decidí guardarlos por si algún día necesitara usarlos de nuevo.
Cogí una caja y empecé por el principio: la primera vez que te vi, sobresaliendo entre la gente, las primeras palabras y la primera sonrisa de complicidad. Entonces me di cuenta de que prefería ordenarlo por colores.
La caja amarilla la dediqué a las sonrisas. Todas las tuyas, las sinceras, las de “ hemos ganado”, las traviesas, las divertidas, las burlonas y las que me dabas cuando me veías. Las mías, las naturales, las cariñosas, las tímidas, las que te encontraban y las que te perdían…Las nuestras, las fugitivas, las complicadas y las inconformistas que querían más.
La caja de color marrón, la de las miradas. Las de tus ojos marrones, tiernas, apasionadas, preocupadas, enfadadas, tristes, dulces. Las mías: decepcionadas, esperanzadas, atrevidas, provocativas. Miradas de complicidad, cariño y valentía.
La verde, esperanzada, para los gestos. Tu implicación, mi cobardía, tu indecisión, mis caprichos, tu orgullo, mi esfuerzo, tu pereza, mi inocencia…Todo eso recogido en gestos, los típicos que nos ayudaban a dejar a un lado palabras innecesarias.
La caja azul, llena de palabras. Las bonitas, las sinceras, las de doble sentido, las que prometían todo, las que no llegaban, las que dolían y las que iban más allá.
La caja gris, de los días que no nos veíamos. Una morada, la de los partidos. Otra beige para los reproches, una naranja para las promesas, una blanca para los silencios incómodos, culpables y los que existían al juntarse dos bocas en un beso. Y muchísimas tonalidades más, para las conversaciones interminables, los cuentos que me contabas, las caricias, los miedos, las lágrimas, los abrazos, los “ no te vayas”…¿ Y los sentimientos? Casi me los olvido, y me quedé sin colores.
¿ De qué color son los sentimientos? Así que me dije a mí misma que todo estaba guardado ya, que quedaba la indiferencia, pero ya se sabe, que también quedan las mentiras. Recogí el amor y acabé de cerrar la última cajita. Las guardé y las miré con un suspiro, ahora tocaba vivir. Pero yo, torpe de mí, con esta memoria que es como un colador, me olvidé de la nostalgia.
Traté de redecorarlo todo, ahora había muchísimo espacio. Pero no sé cómo, la caja de los sentimientos se abrió, estaba demasiado llena. La nostalgia me molestaba al leer o escuchar tu nombre, y el amor que no había cabido me abrazaba. Era soportable. Pero cometí un error, como no podía dormir abrí alguna caja. El cariño, el amor y la nostalgia me atacaron, la tristeza acudió a su llamada, y tuve que recuperar tus abrazos para poder conciliar el sueño.
A la mañana siguiente no tuve fuerzas para recogerlo todo de nuevo, no sé si por pereza o porque el vacío era demasiado grande. El calor me agobiaba, la fecha no acompañaba, puse el aire al máximo para congelarme como aquella noche de febrero. Fue otro error, uno más para mi lista que crecía cada vez más, porque las cajas se abrieron de repente, como acudiendo a una llamada invisible. Y con ellas las dudas, la incertidumbre, el miedo y el agobio. Me quedé quieta esperando a que la luna volviera a verse por la ventana.

domingo, 5 de septiembre de 2010

5.

Llegan las penas y no lo hacen una a una, como espías, sino en tropel, como en batallones.


Hamlet, acto IV, escena V.

miércoles, 4 de agosto de 2010

And all the love we've got in store...


No es algo fácil de comprender, no es algo fácil de asimilar. Me costó bastante entender que es el azar quién gobierna el mundo, al fin y al cabo no somos nosotros quienes decidimos lo que pasa a nuestro alrededor. Deberíamos poder prepararnos para cada adiós, pero la mayoría de las veces la vida nos encuentra desprevenidos. Tampoco serviría de mucho saberlo, los trenes salen a una hora determinada y nadie consigue evitar el llanto cuando te quedas solo en el andén, viendo alejarse un trozo de ti mismo.
A veces tenemos a alguien muy cerca, pero no reparamos en su presencia. Viendo fotos, revistas del instituto y recordando momentos, veo que hubo más de una ocasión en la que ciertos acontecimientos podrían haberse producido mucho antes. Sí, la unión podría haber sido antes. Pero como ya digo, es el azar el que gobierna el mundo, y fue él quién me señaló el momento y el lugar. Si nunca nos habíamos tocado, fue por algo. Todo ocurre por un motivo, por eso sé a ciencia cierta que el azar hará girar mi mundo de nuevo, porque hay cosas que están bien como están, y tarde o temprano, vuelven al mismo lugar.

lunes, 2 de agosto de 2010

Untitled




Y entonces siento que caigo, en una inmensidad como el océano de ilusiones que tejí antaño, y nada me hace daño, puesto que todo lo perdí ya nada pierdo, y cuanto más caigo, más me elevo.